OBRAS

Las sexualidades deforman realidades, la represión sexual actualmente continua reproduciéndose, ejerciendo una vigilancia y control sobre les cuerpis. La sexofobia representa para mi, la invasión colonial sexual de nuestro territorio-cuerpo que busca eliminar la autonomía corporal. Asimismo la ciscolonialidad trajo consigo las invasiones a los territorios-cuerpos, a través de la imposición de la cultura de la violación. Reapropiarnos de nuestra sexualidad es un acto de justicia reparativa de nuestra memoria, de la de otras que tambien han violado y de quienes aun con esas invasiones sexuales a través de las violaciones, seguimos viviendo y sobre todo disfrutando.
Desde lo que llamo y acciono como sexualidades salvajes, visibilizo la hipersexualización genital cisbiologicista, que oprime a unas corporalidades sobre otras, subvierto la objetualización, la cultura de la violación especificamente la violación sexual incestuosa en la niñez y le doy la vuelta a la construcción violenta de juegos sexuales.
He realizado happenings en los que realizo sexo anal con zanahorias, invito a las/es/os asistentes a introducírmelas, las como y a veces las comen también. Acciones públicas, durante las cuales nadie participa sin su consentimiento.
Realizo juegos sexuales sadomasoquistas, en los que elijo o demando que formen parte de las acciones como muebles, asistentes, o cuerpos dispuestos a experimentar el sentarme en sus caras o "facesitting". Subvirtiendo tanto en la teoría como en la acción las practicas sexuales ciscoloniales heteronormativas.
He eyaculado y/o masturbado en espacios abiertos, parques o rios, cuestionando lo construido como publico-privado o público-intimo, y haciendo pornosotreria, encarnando la relación de nuestras cuerpas/es/os con la vida, las plantas, los arboles, la tierra, las piedras...
Tanto la eyaculación como la orina o lluvia dorada, implican un acercamiento con mis propios fluidos o un compartir preferentemente en la cara de otres cuerpas, donde ese sentir liquido o fluido se impuso como inmoral.
Siento y pienso que la invasión ciscolonial sexual, que implicó para nuestras abuelas, nuestras madres y para muchas de nosotras una o varias violaciones sexuales desde la infancia, desvirtuando el acercamiento corporal-sexual a nuestro territorio cuerpo, construyendo el desnudo como algo indeseable, ajeno, pecaminoso, vergonzoso.